Saturday, September 03, 2005

Short but not quite sweet

Me extraña un poco estar en casa antes de la medianoche. Acabo de volver hace unos minutos y he conectado enseguida porque aún no me apetece dormir. Marina se ha ido a festear el cumpleaños de su amiga Natasha en los alrededores de Moscú.

Como se hace el costumbre el sabado he empezado el día un poquito tarde. Bueno, me he levantado a las ocho pasado y, sin comer nada, puesto a hojear Wikipedia o otras paginas de enciclopedia. Seguía así hasta que viniera mi amor sobre las cuatro - y ¡ni siquiera me había dado cuenta! Huelga decir que llevía todo el día sin probar ni bocado. Pués hemos decidido primero cambiar dinero y despues comer algo en la vecindad. Teníamos como opciones Sindbad (libano) o Korchma (ucraniano). Dado que llevabamos mucho tiempo sin probar la cocina eslava nos hemos ido a Korchma.

¡Ay que rico! No tenía ninguna expectativa al venir pero encontramos los platos adecuadamente preparados como varios tipos de champiñon (particularmente el bolete/porcini blanco), pyrizhky (empanadas), kasha hrechana zi shkvarkamy (gachas de cereales hecho de trigo negro con salo o manteca de cerdo frito), kvasheni ohirky (pepinillos en vinagre), holubtsi (arrollado de repollo) y kovbasa (salchichon). Me han surprendido muchisímo la calidad y el sabor rico de la cusina ucraniana. Como la cusina rusa y ucraniana parece una a otra, no me llamaba mucho la atención la ucraniana. He comido una vez con Anne, una colega canadiense, y Lenin, antigo compañero de clase, en Shinok, un restaurante bastante caro frente al Hotel internacional, y fue bueno pero después se me olvidó casí por completo. Con eso ha cambiado mi punto de vista.

Luego hemos ido a la tienda Krasny Kub en Zvyozd, un centro comercial en Taganka, para comprar un regalito para Natasha, que hoy cumple sus 28 años. Hemos terminado hacia las nueve ya y tenía que llevar mi Inessa a Maryino donde tenían una fiesta. Creo que ya había estado antes en este distrito, muy alejado del centro; una vez asistimos un servicio funerario para la recién difunta mujer de Eduard en marzo o abril. Allá no se ven más que los complejos de apartamientos altos. Son como colonias de concreto, un bloque después de otro. O mejor dicho, ¿bosques y bosques? porque así tienen pinta desde lejos.

Ultimamente veo a Marina cada vez menos. No tengo opción pero tengo que acostumbrarme porque será aún menos trás el comienzo del nuevo año universitario este jueves pasado. Ayer trabajamos los dos hasta muy tarde y por consequencia tuvimos no más que dos horas estar juntos. Luego fuimos a Planeta Sushi (si, otra vez ya sé) para cenar y ya. I vsyo, como aquí suelen decir.